Français
Aprender francés leyendo: guía para hispanohablantes
Cómo aprender francés leyendo si hablas español: cognados, falsos amigos, pronunciación y un plan de lectura con audio a partir de clásicos escritos en francés.
Si hablas español, ya sabes más francés del que crees. Abre una página de Julio Verne en francés y reconocerás palabras en cada línea: voyage, capitaine, nature, impossible. Lo difícil no suele ser entender lo escrito, sino oírlo, porque el francés se escribe de una manera y se pronuncia de otra. Por eso, para un hispanohablante, la mejor forma de aprender francés leyendo es leer con el audio al lado.
Esta guía reúne lo que juega a tu favor, las trampas típicas y un plan concreto para pasar de las lecturas graduadas a los clásicos.
Lo que ya tienes a favor
El francés y el español vienen del latín, y se nota. Muchas terminaciones se corresponden de forma casi regular:
- -tion → -ción: nation, information, révolution.
- -té → -dad: liberté, société, université.
- -eux, -euse → -oso, -osa: curieux, nerveux, délicieuse.
- -ment → -mente: rapidement, finalement.
La gramática también te resultará familiar: dos géneros, artículos, adjetivos que concuerdan, verbos que se conjugan por persona, un imparfait que se usa casi como nuestro imperfecto y un subjuntivo que existe y se nota. Los pronombres de objeto van delante del verbo, como en español: je le vois es «lo veo».
La consecuencia práctica es que puedes empezar a leer textos sencillos muy pronto, mucho antes que alguien cuya lengua materna no sea románica.
Falsos amigos que conviene conocer
La cercanía tiene trampa. Estas palabras parecen españolas y no lo son:
| En francés | Significa | No confundir con |
|---|---|---|
| embarrassée | incómoda, apurada | embarazada (enceinte) |
| constipé | estreñido | constipado (enrhumé) |
| salir | ensuciar | salir (sortir) |
| attendre | esperar | atender (s’occuper de) |
| rester | quedarse | restar (soustraire) |
| quitter | dejar, irse de | quitar (enlever) |
| large | ancho | largo (long) |
| une nouvelle | un relato breve, una noticia | una novela (un roman) |
Ojo también con el género, que a menudo no coincide: la mer (el mar), le lait (la leche), la dent (el diente), le nez (la nariz), la couleur (el color), le sang (la sangre).
Gramática: dónde tropieza un hispanohablante
El sujeto es obligatorio. En español decimos «hablo»; en francés hace falta je parle. La razón es fonética: je parle, tu parles, il parle e ils parlent suenan exactamente igual, y solo el pronombre dice quién habla.
La negación tiene dos piezas. Je ne sais pas. En la conversación el ne desaparece a menudo (je sais pas), pero en los libros lo verás siempre.
Artículos partitivos. Du pain, de l’eau, des pommes: el francés pone artículo donde el español no pone nada («compro pan»). Tras una negación se reduce a de: je n’ai pas de pain.
Los pronombres y y en. No tienen equivalente directo. J’y vais es «voy (allí)»; j’en veux deux, «quiero dos (de esos)».
Dos auxiliares. El español solo usa haber; el francés usa avoir, pero también être con los verbos de movimiento y los pronominales: je suis allé, elle est partie, nous nous sommes levés. Con être, el participio concuerda.
Tiempos que el español usa de otra manera. Después de quand, el francés usa futuro donde nosotros usamos subjuntivo: quand tu arriveras es «cuando llegues». Y espérer que va con indicativo: j’espère qu’il viendra, «espero que venga».
El passé simple, el tiempo de las novelas. Verne y Dumas narran en passé simple: il fut, elle répondit, ils arrivèrent. Equivale a nuestro pretérito indefinido, pero hoy solo se escribe. No necesitas usarlo; sí reconocerlo.
Pronunciación: lo que la ortografía no dice
Aquí está el verdadero obstáculo, y por eso conviene leer escuchando.
- Letras que no suenan. Petit se dice [pəti]; la -ent de ils parlent no se pronuncia. Eau, au y o suenan igual.
- Vocales que el español no tiene. Tu no es tout; rue (calle) no es roue (rueda). Y las nasales distinguen palabras: vent (viento), vin (vino), vont (van).
- La s sonora. Poisson (pez) lleva una s como la nuestra; poison (veneno), una z sonora que el español no tiene.
- B y v. En español suenan igual; en francés no: le vin (el vino) y le bain (el baño).
- El enlace. Les amis se dice [lezami]: la s final se une a la vocal siguiente.
Ver la palabra mientras la oyes es lo que fija estas reglas.
Dos frases, dos niveles
A2. Hier, nous sommes allés au marché, mais il n’y avait plus de fraises.
«Ayer fuimos al mercado, pero ya no había fresas». Sommes allés es un pasado compuesto con être, y el participio concuerda con nous. Fíjate en que el francés usa el pasado compuesto donde el español usa el indefinido («fuimos»). Il n’y avait plus de significa «ya no había»: ne… plus es «ya no», y tras la negación des fraises se convierte en de fraises.
B1. Quand tu arriveras à Lyon, appelle-moi. J’espère qu’il fera beau.
«Cuando llegues a Lyon, llámame. Espero que haga buen tiempo». Dos contrastes en una línea: futuro tras quand, donde nosotros usamos subjuntivo, e indicativo tras espérer que, donde volvemos a usar subjuntivo. Il fera beau es la manera francesa de hablar del tiempo: literalmente, «hará bonito».
Un plan de lectura con audio
- Elige bien el nivel. Hu y Nation (2000, «Unknown vocabulary density and reading comprehension») concluyeron que para entender un texto de ficción sin ayuda hace falta conocer en torno al 98 % de sus palabras: unas dos desconocidas de cada cien. Si tienes que consultar varias palabras en cada frase, baja un nivel. Cada nivel se describe en nuestra guía de niveles (en inglés).
- Primero escucha y sigue el texto. Lee cada capítulo una vez con la narración, siguiendo la palabra resaltada. Así enlazas ortografía y sonido desde el principio.
- Después, vuelve a leerlo a tu ritmo. Sin audio, deteniéndote donde quieras. Toca solo las palabras que te impiden seguir la historia.
- Usa el modo frase a frase en los pasajes difíciles. Una frase, su audio y su traducción; luego vuelves a la página.
- Poco y a diario. Veinte o treinta minutos al día rinden más que una sesión larga el domingo.
- Sube de nivel cuando la lectura fluya. Si terminas capítulos casi sin tocar palabras, prueba el nivel siguiente.
Por dónde empezar: clásicos escritos en francés
Lo ideal es leer en francés libros que se escribieron en francés:
- La vuelta al mundo en ochenta días, de Julio Verne. Capítulos cortos, mucha acción y un vocabulario muy concreto: un buen primer libro en A2 o B1.
- Viaje al centro de la Tierra, también de Verne, para seguir en B1.
- Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas: diálogos vivos y una trama que tira de ti. Muy recomendable en B1 o B2.
- El conde de Montecristo, de Dumas, cuando te apetezca un libro largo.
- El misterio del cuarto amarillo, de Gaston Leroux, si te gustan los enigmas.
Cómo te ayuda Lexo
Lexo es una app para iPhone y iPad que reescribe novelas clásicas en el idioma que aprendes, al nivel que elijas, de A2 a C2. En francés, con explicaciones en español:
- Toca cualquier palabra. Verás qué significa en esa frase concreta, su forma base y su categoría (fut: verbo être), el sentido de la expresión de la que forma parte y la traducción de la frase entera al español. Puedes guardar palabras en tu lista.
- Escúchalo todo. El libro entero está narrado, con voces distintas para los personajes, y el texto se resalta palabra por palabra. Cada palabra se puede oír también por separado, algo muy útil con las vocales nasales.
- Frase a frase. Un modo que muestra una sola frase con su audio y su traducción.
- Tu nivel, libro a libro. A2, B1, B2, C1 (cercano al original, algo condensado) o C2 (la novela completa).
- Primeras ediciones. Muchas ediciones aún no existen. Si eres el primero en pedir un libro en francés a tu nivel, Lexo escribe esa edición para ti: el primer capítulo está listo en pocos minutos, el resto llega mientras lees y conservas una marca fechada de «primera edición».
- Sin conexión y sin cuenta. Los libros se descargan al dispositivo y las compras van con tu Apple ID.
Lexo está en beta y llegará pronto a la App Store. Apúntate al aviso de lanzamiento, visita la página principal de Lexo en español o, si lees en inglés, consulta la guía general para aprender francés leyendo.
Toca cualquier palabra
Cada palabra, a un toque.
Este es el capítulo 1 tal como lo imprime Lexo. Toca una palabra para ver qué significa en esta frase. Pulsa reproducir para escuchar el capítulo leído en voz alta, resaltado palabra por palabra.
Edición
Guardada
En esta demo las explicaciones están en inglés. En la app, aparecen en tu propio idioma.
L’Île au trésor
Le vieux marin à l’Amiral-Benbow
Capítulo 1 de 34
Apariencia
Página del libro. Usa las flechas izquierda y derecha para ir de palabra en palabra, Enter para consultar una palabra, Re Pág y Av Pág para pasar de página y la barra espaciadora para escuchar o pausar.
Preguntas
¿Puedo leer en francés si estoy empezando?
Sí, si ya conoces lo básico. A2 es el nivel más bajo de Lexo: frases cortas, vocabulario frecuente y la narración para guiarte. Si nunca has estudiado francés, conviene aprender antes el presente de los verbos más comunes y los artículos. Como hispanohablante, entenderás mucho gracias a los cognados.
¿Qué nivel elijo?
El que te permita seguir la historia tocando pocas palabras por página. Si te detienes en casi todas las frases, baja un nivel; si apenas tocas nada, sube. Más adelante puedes comprar otro nivel del mismo libro.
¿Las explicaciones están en español?
Sí. Al tocar una palabra ves su significado en esa frase, su forma base, su categoría gramatical, el sentido de la expresión de la que forma parte y la traducción de la frase entera al español. La interfaz de la app también está en español.
¿Cuánto cuesta?
Los precios previstos para el lanzamiento son 4,99 dólares por libro (una novela, en un idioma, en un nivel) y 1,99 dólares por otro nivel de un libro que ya tienes. Lexo Plus cuesta 4,99 dólares al mes e incluye dos créditos mensuales que se acumulan hasta ocho. El precio en tu país puede variar según la App Store.
¿Quién escribe las adaptaciones?
Las adaptaciones, las explicaciones, las traducciones y la narración se generan con modelos de inteligencia artificial, guiados por los descriptores de nivel del MCER y con comprobaciones automáticas. Las historias son las de los clásicos originales, que son de dominio público.
